lunes, 21 de enero de 2008

Metáforas Farsantes


Hablas del ángel y de su preciosa estela,
lo distante y lo borroso,
Cien mil incoherencias…

Silencio infinito, no te hacen falta palabras…

Cantas en silencio,
tus hermosas melodías fantasiosas,
Inmensamente lóbregas…

Desatando mis grilletes, con cada dedo que pulsa…

Me castigas y laceras,
sin ejecutar acción alguna,
todos estos discontinuos años perdidos…

Vuelan los ojos todas las noches,
Para verte lejos…

Afanada en el olvido,
afilando tus largas uñas,
todos los cuervos revolotean en nuestras cabezas…

Aun espero el momento,
aunque no depende de mi la espera absoluta…

Soy un alma extraviada, encontrándose…
Difuminada, con los dedos amarillos,
Dibujándose sin sus ojos.

Rafael D. García P.
Nocturnidae
03/10/06
Derechos Reservados

De la Perpetuidad a lo Profano

Nuestras manos comienzan a tocarse,
en el sofá derruido por los sentidos,
Minuto a minuto para cada hora se extingue el momento…
Debemos ser rápidos, muy rápidos…
Una caricia impura por tus pequeños pulsares, infinitos y magníficos…
Se erizan y se sonrojan,
me invocan…
tus gemidos muy silentes me exaltan,
respiro el vaho en la tarde y sudo todos los pesares,
sobre tu cuello húmedo y dorado…

Excitación perenne… mi espalda mojada,
el sillón y su invisible escarchado…

Besos transcurren, nuestras lenguas se queman,
adentro y afuera de tus labios puberales,
danzantes como las llamas de la hoguera,
crepitantes y palpitantes…
Pezones violáceos entre mis dedos,
pechos fulgurantes y conspicuos,
siempre profanos y deseables…
Me tocas al unísono, con tu intensa mirada cristalizada,
frenéticamente mi respirar malsano,
aun mas vibrante se hace…

Dos lenguas que se queman…
Se abrazan…

Devoro las cúspides y todos tus precipicios,
en extenso deleite sobre tus ardientes delirios,
mi lengua se convierte en serpiente…
Mis dedos son tus esclavos,
divinamente por tu sortilegio, claramente subyugados…
Brama el manantial de Venus sus más puros milagros,
afrodita morena cautivada…sutilmente excitada.
Desaparece el momento del incertu…
Nuestra carne se vierte en lo intenso,
comenzando a desenmascararse…

Deleite supremo…
Ojos maravillados por el esplendor del ocaso…

Tu ombligo y su thysanos violentamente escarchados,
mil besos caminan embelezados,
salvajemente por tus prados…
Tus manos se transfiguran en soberbia,
sin perdón, con una orden justa y clara,
Príapo es finalmente conjurado…
El tiempo se acaba y el espejo nos mira,
lo trascendente se ha ocultado,
tus ojos fijos en la viva nada,
resopla la lluvia piroclástica cercana…

Condición de borde, barrera fragmentada,
No hay ley que valga…

Hermosos tus labios que beben del Leteo,
de tu néctar mi espíritu no se ha saciado,
tu olor a canela y asclepias,
con el color de piel se han mezclado…
No existe forma para lo decadente,
en tu cuerpo perfecto he penetrado…
Resuena el cosmos y los pájaros,
el camino pulsante finalmente me ha abrazado,
Vibramos juntos en silencio asfixiados,
Me aprietas y te aprieto, me muerdes y te beso…

Deseos por consumarse…
Abre tus piernas…

Sopla el extasis y el martirio,
resistirme a ti es un pecado,
en tus sopranos gemidos, mis desmayos…
Nos desbordamos en entusiasmo,
minuto a minuto para cada hora llega sin retraso,
Debemos ser rápidos, muy rápidos…
Te desbocas y me derramo,
adentro de ti en un espasmo,
instinctu pleno desbordado,
en ambos cuerpos hirvientes y sofocados…

Amarrados,
visiblemente húmedos,
Siempre profundos y profanos…

19/08/06
Rafael D. García P.
Nocturnidae
Derechos Reservados

:::Aguas Cálidas:::



Rostros aparecen una y otra vez,
Sin ojos ni miradas reales,
cada uno con un artificio de conciencia y de pensamientos,
paroxismo de la idealidad...

Respiro el eter...

Solo soy una sombra,
sin danza ni rastro,
inerme antes las voces,
sórdido ante lo hermoso...

Las cascadas me hacen pleno,
el agua helada me hace magníficamente profundo,
no hay mas ríos en las marismas del sufrimiento....

El cantar de una roca y el salpicar de la sangre,
los caminos están abiertos,
para el viajero, su carreta, la bruja y el cuervo...

Los sonidos existen y son perforadores,
solo hay paz en el silencio,
mil hadas vuelan con sus alas atigradas,
dulces Danaides perdidas en la madrugada....

El vapor de la lluvia solo me entumece...

Amanece para el anochecer severo,
mis párpados están caídos,
Elan vital, el sin sentido absoluto,
Dormiré un sueño rápido al quedar ciego...

No hay fuerza viva, no hay palabra eterna...

23/07/06
Rafael D. García P.
Nocturnidae
Derechos Reservados

Fragmentos de Luz Amnésicos

Un halo delgado y negro tornasol,
como uno de tus oscuros cabellos,
atraviesa mis manos pálidas en el olvido...

En mis dedos torcidos se tejen todos los destinos,
se pierden esperanzas y se ahogan los sueños,
siempre muy tarde para decir que te amo,
luz del alba para pretender sepultarte...


Nocturninos vuelan,
contra la luz ficticia,
este es un hecho irremediable...

La llama se torna cruelmente opaca,
vilmente pálida cual candiles de mercados,
brilla débil y sin poderes,
se disuelve el espíritu del relámpago...

Un pensamiento profundo,
una causa justa para ti inocente eterna,
de esas que crecen en tu corazón,
Los días plenamente lluviosos...

Danza el satiro,
nada crecerá de nuevo con la misma fuerza,
Las hadas escriben...

La simetría no existe, es un hecho irreprochable,
una parte de mi torpemente muere, otra resulta fútil e inanimada
aun es temprano para pensar que te extraño,
aun así prefiero adentrarme absorto en la bruma...

La noche siempre es larga y silente,
no queda mas que el humo repugnante,
los pulmones muertos, la tragedia aun encendida,
los deseos simplemente extintos....

Perderte siempre,
Un ave aparece en mi ventana sin emitir ningún canto...
He aceptado el destino...

¡Sin susurro no hay espectro!
el fondo del cristal me ha sido arrebatado,
entre fantasmas se mueve un alma,
aun brillante en el pasado...

Despertar sin la luz brillante,
en la boca de la mas absoluta negrura,
no tengo sus tristes y profanos ojos, en mis manos,
torturándome con sus amorosos efectos...

La llama se extingue, aun no esta lloviendo,
aunque lloverá siempre sobre mi cabeza...
en las miserias mirando las estrellas,
puramente solo, perdido y vacío...

muy vacío...


09/06/06
Rafael D. García P.
Nocturnidae
Derechos reservados

:Absolución:


A mi luminosa en su víspera...

Pido perdón al Dios misericordioso, la máquina eterna y a la naturaleza,
sin saberlo en plena ignorancia de mis acciones,
Contamine un alma hermosa con mis venenos,
Inocente, luminosa y añorada...

Transformación magnífica, plena de sabiduría,
cada vez mas profunda y oscura,
Perfumé su corazón con mis sueños... Siempre amargos,
Le ruego disculpas a esta delicada iluminada...

Preferiría no haber tocado su fatuum jamás,
con mis uñas sucias y mi profana conciencia,
siendo ella libre siempre, para nacer entre las flores,
sin morir todas las noches a su suerte...

Pido perdón eterno a esta dulce luz inolvidable,
por quererla siempre y recordarla,
una Nyphaea sobre el estanque de los cuervos,
todos los días y noches... bajo mi árbol de sueños...

No me arrepiento jamás de amarla y extrañarla,
más si soy culpable de no dejarla emerger de nuevo,
con sus alas brillantes nunca oxidadas... Inmaculadas,
lejos de mi jardín sombrío...

Mas lejos que nunca, están nuestras almas separadas,
mas dolorosas nuestras sutiles penas gemelas,
profundamente arraigadas... Hipnotizadas,
que no despiertan a la realidad de lo seguramente imposible....

Imploro absolución por lo inevitable,
El abismo se abre entre nosotros irremediablemente
Mea culpa... haber mancillado su espíritu y alimentado su sufrimiento,
con mi propia carne, mis ojos y mis infelices espinas...

Transformación magnifica de purísima sabiduría,
cada vez mas implacable y silente,
su metamorfosis en eterno heliconius... Durmiente sobre una telaraña
Le ruego disculpas eternas a esta alma iluminada...

Perdóname iluminada mía, mi corazón esta desgarrado,
corto uno a uno los hilos del destino... Liberándote,
vuela profunda mía, el cielo y mi corazón es tuyo,
mucho mas alto que las nubes...

Nocturnidae
Rafael D. Garcia P.
5 de marzo de 2006
Derechos Reservados

Poesía turbulenta, pesadilla transparente

I

En la memoria quedan jirones,
que se laceran junto a los reflejos,
encerrados y lerdos en sus ojos amarillos...
Al pájaro blanco se posa en mi ventana
en mi soberbia reflexión se queda tieso.

Espero el lavado positrónico,
el borrador nulo de miles de ceros,
uno, cero, dos en sus ojos amarillos...
La pantalla azul se ha hecho negra,
me encierro en su basto silencio.

Maravilla de los mil tiempos,
Estupidez de todos los momentos,
se han apagado sus tontos ojos...
Para sucumbir sin reposo,
con los parpados abiertos al firmamento.

II

He de resoplar mi ultima pieza,
antes de caer sobre mi profundo enfisema,
ya no pienso en nada sólido...
Desde la profundidad del esqueleto,
el declamante se aniquila con su ultimo poema.

No hay formula si no sentido,
No hay contexto sin pensamiento....

Siete vocales en una lengua,
Para forjar la rudeza consonante,
No hay palabras ni pensamientos...
Para hacer mímica a la conciencia,
Ahogada entre las voces guturales.

No hay formula si no sentido,
No hay contexto sin pensamiento....

III

Lux extrema, luz perdida...
Ya no se como hallar el camino,
de trasparentes aguas y olor a canela,
para respirar sereno,
y soñar con el vetusto sosiego.

Ha de terminar el camino...
dejándote brillar como una estrella,
para inhalar la soledad,
pura, diáfana y profana,
durante todos mis lentos atardeceres.

Lux extrema luz serena...
extraviada en mi mundo de sueños,
imposibles de ver y tocar desde lejos,
con mis dedos profusos y torcidos,
en todos estos siglos de encierro,


IV

Un cántico breve...
Para aniquilar el momento,
una palabra enferma,
para adormecer tus huesos.

Mis labios se funden como el aluminio,
blanco puro y desabrido...
Mordiendo con vil torpeza,
lo mas negro del cieno.

V

Envejezco intrascendente
para zozobrar en mar abierto,
una gaviota arranca mi cabello,
torturándome con su chillido...

en mi ojo de cristal creciente,
pulsan venas y corazones,
para verter lentamente,
sus pasiones y sin sentidos...

Es el mástil alto y supremo,
donde cuelga siempre muda,
aquella virtuosa del silencio
que en sus carcajadas rueda y se agita...

posando de frente soberbia...
para vaticinar con su caída ,
relámpagos de fuego
los destello de su prodiga suerte.
................


02-02-2006
Nocturnidae
Rafael D. García P.
Derechos reservados

Elementos de construcción nada coherentes



Una patita con sus cerdas brillantes, un pedazo de plástico de alguna chuchería rancia, los zapatos desamarrados y poca voluntad para seguir caminando a ningún lado...

Una grieta con miles de duendecillos convertidos en hormigas para aliñar el sufrimiento, el sol siempre violento quemando mis orejas y evaporando mis pensamientos... solo, una vez más de regreso al hoyo...

Día tras día, como siempre subiendo la cuesta a mi casa, la de todos los repetitivos ciclos por la tarde, con mis pies acostumbrados a cada grieta, los orificios los cables y las cucarachas muertas de noche por el quien sabe si divertido o accidental pie de algún transeúnte.

Como una foto o magnifica aparición, la veo a ella de mi mano sin hablar, muda con su extraña sonrisa mirando al infinito como un absurdo fantasma... navego como siempre en la duda mirando lo que no sé si existe, sobre el concreto fatalmente gris y estúpido.

El problema de la incertidumbre (mi incertidumbre claro), sigue siendo después de todo, el desconocer exactamente que es lo que somos o solíamos ser. Aun ahora mientras camino; mucho tiempo después de todo, medito, observo y vuelvo a pensar en cual es la manera mas adecuada para reconstruir el pasado, sin bordes, esquinas ni desperfectos habituales, de esos que puedan cortarnos los dedos cuando trepamos por las paredes buscando las irrisorias cúspides...

Es difícil asirse a los extremos cuando pensamos que al final por fuertes que seamos al aferrarnos (claro y que también lo deseemos), terminaremos cayendo en abismos de palabras y alcantarillas vacías, muy verdes y húmedas...

Como terminar con lo que quizá nunca ha comenzado, con esta recta infinita, con este camino de todos los días, de todas las jornadas, para llegar a casa dando tropiezos sin hacer nada, para dormir sin sueño engañado por el estupor que produce el calor de la tarde, una vez mas felices (o felizmente estúpidos) para repetir mañana el mismo ciclo con la misma infeliz curva ascendente y matemáticamente precisa, para de nuevo llegar a casa encerrarse en el cuarto y terminar leyendo un viejo periódico, una nota de ella, o viendo un retrato viejo de algún cuento del pasado.

Termino sobreviviendo con lo inanimado, comiendo los restos funestos del ayer en la peor de las hambrunas... aun inapetente. Dos años de repeticiones mudas de pantomimas espectrales y de vacío conciente...

Tengo todo, la nada completa en este camino desierto de todos los días, y si te preguntas si soy incapaz de llorar porque mi templanza me envenena, pues te equivocas, lloro siempre mas que nunca ... lloro por ti.


10/11/05
Rafael D. García P.
Nocturnidae
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|||: Una campana con su última vela... :|||

El niño esta sentado a la puerta de su casa,
nadie responde, a sus 29 ciclos acabaran las preguntas,
también habrán muerto todas las respuestas...

Memoria difusa de mil conocimientos,
apagón de todos los tiempos,
sus dientes están fijos y quebrados, esperando en silencio...

Nunca le llego la diafanidad,
mucho menos la débil luz perdida,
espera entre las sombras espesas de su molestia...

Las flores siempre coloridas,
del exterior en su paraguas,
para librar del sol a su alma lóbrega y desteñida...

Un nombre para estudiar la vida,
tomo por severo y lento camino,
regresando a casa para quedar solo en la espera...

Nadie llega, ni la sombra que lo acompañaba,
ni las palabras dulces alternativamente soñadas,
ni mas preguntas, mucho menos respuestas...

Llegara la noche... morirá como siempre de frío...
Sin alimentos para el alma ni consuelos para caídos,
cerrando su ojo medio muerto con una estúpida sonrisa.

16/09/05
Rafael D. García P.
Nocturnidae
Derechos Reservados

El árbol



Soné con un árbol, profundamente verde, muy grande y frondoso, lleno de naranjas y suculentos mangos... esos que ves por las tardes cuando con su fragancia híbrida te piden a gritos que los devores. Atraído cual abeja quede atrapado o mas bien frenéticamente encantado, en mi deseo infantil no dude en ascender rápidamente a sus copas, intente treparlo en un primer arranque de furia (o quizá gula), cuando bruscamente caí al romperse una de las ramas donde me había montado. Intente nuevamente y otra rama cayo, también caí para saborear el suelo...
En mi terquedad insistí miles o quizá mas bien millones de veces... Cada vez que me afanaba en ascender de una rama a otra, caía nuevamente al suelo, ensuciándome con los frutos podridos por un tren de larvas, escarabajos y lombrices que degustaban el húmedo almuerzo del desperdicio ... Arrastrado por la necedad , una y otra vez intenté trepar volviendo a caer irremediablemente, ensuciándome aun mas y alborotando a las moscas verdiazules que libaban de lo marchito...
Luego de haberme maltrecho lo suficiente, subí una vez mas pero paradójicamente no caí de nuevo, finalmente arriba entre los distintos manjares de la vida, salte desde una de las ramas y con mis dientes partidos al llegar al suelo corte el árbol...

Rafael D. García P.
Nocturnidae
23/08/05
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Espiras II (la realidad y su mascarada)

Mi ultima espira será arrastrada por el viento,
será dibujada en la arena,
en jirones de sangre seca...

Sólida, marcando el camino de los perdidos.
Para nunca despertar del surrealismo,
canibalizando a la fantasía...
Mi peso no vale estrellas, mis círculos tampoco,
que puedan comprar a los ciegos ángeles,
en sus días de mejores alegrías...

Cuando se rompen las ventanas,
mi peso marca el curso, en estupidez enrasada,
para disolver todas las astillas...

Un espiral irrepetible en el suelo,
de inservibles trazos cristalizados.
Veo el borde y triste el sauce...
La melancolía esta rota bien sentada,
picada por el vidrio y el resentimiento,
la tonta suicida en su propia trampa...

Volver a lo de siempre,
cada amanecer en ruedas negras y bandas azules,
entre la misma gente transparente...

Ocupando el despacho de un muerto,
asesinado por su orgullo e intelecto,
un espiral difuso en el suelo...
Ojo trazado en el firmamento,
sol brillante y lejano,
nuevo curso de este necio hijo tuyo.

Sin razones ni respuestas,
víctima de sus irreversibles convicciones,
el hierofante, besa la mano...

Muriendo siempre envenenado.
Árbol de manías y tortuosidad,
en tus surcos caminan rojas hormigas,
dama difusa de todas mis noches,
caracol infinito de mil septos,
refugio creciente y eterno de ansiedades...

Rafael D. García P.
17/08/05
Nocturnidae
Derechos Reservados